La discriminación en el mundo es tan antigua como la civilización misma, ha propiciado guerras y persecuciones. Según la Organización de Naciones Unidas la discriminación es:
“Un atentado contra la propia noción de derechos humanos, una negación de que todas las personas son iguales en dignidad y valor.”
Chile posee una historia particular que ha configurado un perfil discriminador en su dimensión racial. Sin embargo, esta característica no es reconocida como tal por los chilenos, ignorando que ciertas conductas constituyen una exclusión hacia los que son diferentes.
Es necesario entonces, plantear un perfil de ciudadanos de mundo, abierto a valorar la riqueza en la diversidad y asumir que la cultura, como dimensión constituyente de la sociedad, necesita del contacto con otras para evolucionar y perdurar en el tiempo.
Este proyecto propone la creación de espacios que inviten a la reflexión y al debate, teniendo en cuenta el incremento de extranjeros en el país y como se ha evidenciado los rasgos discriminadores del chileno.